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El Rostro de un Eremita

Padre Basili Maria Girbau  (1925−2003)
 Monje montserratino, teólogo y traductor de libros, conocedor de muchos idiomas. Viajó mucho por el mundo y en su vejez se retiró a vivir como ermitaño. Dicen que el Dalai Lama, cuando visitó montserrat, preguntó por él. Una frase famosa suya: "El desengaño es positivo, ya que si se vive engañado, desengañarse es una liberación."

"Padre Basili Maria Girbau"
El padre benedictino Basili Mª Girbau, heredero de la llama de la tradición iniciática…Habituado a la meditación, la oración, el vegetarianismo, y el amor por los animales.Así como conocedor de las diversas tradiciones espirituales de los diversos continentes.Coincidió con grandes personajes como Gandhi.

"Carlos de Foucauld"

Carlos de Foucauld. (15 de septiembre de 1858, Estrasburgo, Francia - 1 de diciembre de 1916, Tamanrasset, Argelia)


Cortesía de: Wikipedia

Jose Leonardo Chirinos, La Rebelión

Nace en Curimagua (Edo. Falcón)
Muere en Caracas el 10.12.1796Líder de la insurrección de negros y zambos desarrollada en la serranía de Coro en 1795. Hijo de un esclavo al servicio de la familia Chirino, nació libre debido a que su madre era una india. Se casó con una mulata de nombre María de los Dolores con quien tuvo 3 hijos: María Bibiana, José Hilario y Rafael María. 


Tiempo después sirvió a José Tellería, rico comerciante y síndico procurador de Coro, a quien acompañó en uno de sus viajes al Santo Domingo francés (posteriormente llamado Haití). Allí escuchó hablar a Tellería y otros comerciantes acerca de la Revolución Francesa y los ideales de ésta (libertad, igualdad y fraternidad). 
"Jose Leonardo Chirinos"
Asimismo, estableció contacto con el proceso que se vivía en Haití donde los negros esclavos se habían levantado contra los blancos y estaban luchando con éxito para obtener su libertad. 


De regreso a Venezuela se incorporó a un grupo de conjurados que se reunían en el trapiche de la hacienda Macanillas (Curimagua, Edo. Falcón), entre los que se encontraba José Caridad González, un negro congolés muy informado de las ideas de la Revolución Francesa.

El día 10 de mayo de 1795 estalló la insurrección, que establecía en su programa revolucionario el establecimiento de lo que llamaban la Ley de los Franceses, es decir la República; eliminación de la esclavitud e igualdad de las clases sociales; supresión de los privilegios; derogación de los impuestos de alcabala. La mayoría de los seguidores de Chirino eran negros de la tribu de los "loangos" o "minas", del Reino del Congo.

En términos generales, el objetivos de los insurrectos era tomar todas las haciendas de la zona, reclutar hombres, asegurar el paso hacia Coro y después hacer entrada a esa ciudad. Luego de perpetrar el asesinato de algunos blancos y saquear sus propiedades, se entregaron a la celebración demorando la toma de Coro, con lo cual dieron tiempo a las autoridades de organizar la defensa. Los rebeldes fueron repelidos y muchos de ellos asesinados o apresados.

En cuanto a Chirino, perseguido por las autoridades, pudo escapar y refugiarse en la selva hasta que traicionado por un conocido en Baragua, fue capturado por las autoridades en agosto de 1795. Trasladado a Caracas, la Real Audiencia lo condenó a la horca, el 10 de diciembre de 1796, sentencia que se ejecutó en la plaza Mayor de esa ciudad (hoy plaza Bolívar). Como escarmiento y para desalentar futuras rebeliones, la cabeza de Chirino fue puesta en una jaula de hierro que se colocó en el camino hacia los Valles de Aragua y Coro.

Además, sus 2 manos cortadas se fijaron en Caujarao y Curimagua. Sus familiares no corrieron con mejor suerte, ya que, fueron vendidos como esclavos lejos del sitio donde vivían: María de los Dolores y Rafael María, en Caracas, y María Bibiana y José Hilario, en Puerto Cabello, su esposa murió antes de ser trasladada a algún sitio.

El movimiento encabezado por Chirino y José Caridad González, fue una insurrección que impactó política, social y económicamente a la sociedad colonial venezolana. Con el objeto de cumplirse en 1995, 200 años de la rebelión acaudillada por Chirino, el Ejecutivo Nacional, el Congreso de la República y diversas instituciones culturales del país, acordaron homenajear al luchador social.


Diogenes de Sínope

Estaba el filósofo Diógenes cenando lentejas cuando le vio el filósofo Aristipo, que vivía confortablemente a base de adular al rey. Y le dijo Aristipo: Si aprendieras a ser sumiso al rey, no tendrías que comer esa basura de lentejas. A lo que replicó Diógenes: Si hubieras tú aprendido a comer lentejas, no tendrías que adular al rey. 

Nació hacia el 412 a. C. en Sínope (hoy Sinop, Turquía). 

Por cuestiones económicas fue desterrado de su ciudad natal, hecho que tomó con cierta ironía: «Ellos me condenan a irme y yo los condeno a quedarse.» Deambuló por Esparta, Corinto y Atenas, en esta ciudad frecuentó el cinosarges y se hizo discípulo de Antístenes que predicaba el no respetar las convenciones sociales y evitar los placeres.

"Diogenes de Sínope"
"La lampara de Diogenes de Sínope"Considerado como uno de los más destacados filósofos de la escuela cínica. Los cínicos tomaron como modelos a la naturaleza y los animales, los adoptaron como ejemplos de autosuficiencia y basándose en ello propusieron un modelo de comportamiento ético que consideraban fundamental para alcanzar la felicidad. 

Llevó una vida de austeridad y mortificación. Rechazó también el politeísmo con todos los cultos religiosos, por considerarlos instituciones puramente humanas y superfluas. Diógenes criticaba las diferencias de clase, predicaba el ascetismo. La tradición le ha atribuido osadía e independencia ante los poderosos, desdén por las normas de conducta social; según lo que de él se ha contado, vivía en un tonel. Se vestía ropas toscas, sus alimentos eran sencillos y pernoctaba en las calles. Fue respetado por los atenienses, admiradores de su desprecio de las comodidades. La virtud es la base de su filosofía. Despreciaba a los hombres de letras por leer los sufrimientos de Odiseo mientras desatendían los suyos propios y a los oradores que, a su parecer, estudiaban cómo hacer valer la verdad pero no cómo practicarla. 

Cuando viajaba a Aegina fue secuestrado por piratas y llevado a Creta donde fue vendido como esclavo. Al preguntarle en qué actividad era hábil, contestaba: "en mandar". Fue comprado por un tal Xeniades de Corinto, quien le devolvió la libertad y le hizo tutor de sus hijos. 

Según una historia popular, Diógenes caminaba por Atenas a la luz del día llevando una lámpara encendida buscando un hombre honesto. En otra ocasión, se dice, mantuvo una inesperada entrevista con Alejandro Magno, quien empezó la conversación así: "Yo soy Alejandro Magno"; el filósofo contestó: "y yo, Diógenes el cínico". Alejandro entonces le preguntó de qué modo podía servirle. El filósofo replicó: "Puedes apartarte para no quitarme la luz del sol". Alejandro, dicen, se quedó tan impresionado con el dominio de sí mismo del cínico que se marchó diciendo: "si yo no fuera Alejandro, querría ser Diógenes". 

Según la tradición, murió en Corinto en el 323 a. C. el mismo día que Alejandro. Se preocupó por la sabiduría práctica y no estableció ningún sistema de filosofía.

Cortesía de: http://www.buscabiografias.com/

Vincent van Gogh...Un pintor inmortal

(Groot-Zundert, Países Bajos, 1853 - Auvers-sur-Oise, Francia, 1890) Pintor holandés. Vincent Van Gogh era el mayor de los seis hijos de un pastor protestante, y mantuvo con su hermano Theo, cuatro años menor que él, una relación que sería determinante en su existencia y su trayectoria artística. La correspondencia que ambos intercambiaron a lo largo de toda la vida es el testimonio de la intensidad de esta relación.
Tras recibir una esmerada educación en un internado privado, con dieciséis años entró como aprendiz en la filial de La Haya de la galería de arte parisina Goupil & Cie., fundada por su tío Vincent; allí conoció las obras de la escuela de Barbizon.


"Vincent van Gogh"

El traslado de Van Gogh a Londres en 1873 señaló el inicio de una primera etapa creativa. Tras un rechazo amoroso, se volvió cada vez más solitario, hasta que en 1878 se vio impelido por la necesidad de entregarse a sus semejantes, y tras intentar estudiar teología, decidió satisfacer su vocación uniéndose a los mineros de la Borinage. En este período realizó una serie de dibujos de los mineros.


Hacia 1880, tras ser expulsado por su excesiva implicación, descubrió en la pintura su auténtica vocación, considerándola una vía para consolar a la humanidad. En los primeros años de la década de 1880 estudió con diversos pintores, entre los que cabe destacar a Anton Mauve. Su rápida evolución y el conocimiento de los impresionistas lo llevaron a abandonar la enseñanza académica y a reunirse con Theo en París en 1876.


"Los comedores de patatas"


Su hermano le presentó a Pissarro, Seurat y Gauguin, y esta situación coincidiría con la definición de su pintura. Su paleta se tornó definitivamente colorista y su visión, menos tradicional, dando forma a su personal visión del postimpresionismo. Su interés por el color y por la captación de la naturaleza lo indujo a trasladarse a Arles, donde su obra fue progresivamente expresando con mayor claridad sus sentimientos sobre lo representado y su propio estado mental.

Con la pretensión de crear el grupo de los «impresionistas del sur», Van Gogh alquiló una casa donde invitó a los artistas con quienes compartía intereses y en la que Gauguin pasaría dos meses. La primera crisis mental, en la que se cortó parte de la oreja izquierda, tuvo lugar en la Navidad del mismo año 1888.


"La habitación de Vincent en Arles"


En abril del año siguiente, ante el temor a perder su capacidad para trabajar, pidió ser ingresado en el hospital psiquiátrico de Saint-Rémy-de-Provence donde permaneció doce meses. Tras sufrir diversos ataques y ante la imposibilidad de salir al exterior a pintar, realizó obras relacionadas con el hospital, retratos de médicos y reinterpretaciones de obras de Rembrandt, Delacroix y Millet.
La pérdida de contacto con la realidad y una progresiva sensación de tristeza son las claves de este período en el que Van Gogh desarrolló un estilo basado en formas dinámicas y en el uso vigoroso de la línea, de lo cual resultó una pintura más intrépida y visionaria que la de Arles. 

"Vincent van Gogh"



Sin conseguir superar el estado de melancolía y soledad en que se encontraba, en mayo de 1890 se trasladó a París para visitar a su hermano Theo. Por consejo de éste, viajó a Auvers-sur-Oise, donde fue sometido a un tratamiento homeopático por el doctor, y pintor aficionado, Paul-Ferdinand Gachet. 

En este pequeño pueblo retrató el paisaje y sus habitantes, intentando captar su espíritu. Su estilo evolucionó formalmente hacia una pintura más expresiva y lírica, de formas imprecisas y colores más brillantes. Pese a que unos meses más tarde el doctor Gachet consideró que se encontraba plenamente curado, su estado de ánimo no mejoró debido a los sentimientos de culpa provocados por la dependencia de su hermano Theo y por su fracaso profesional. Sumido en esta situación de angustia, el 27 de julio Van Gogh se descerrajó un disparo en el pecho; murió dos días más tarde.


Cortesía de: http://www.vangoghgallery.com/es/



Manuel Piar, Libertador de Guayana

Hijo de una holandesa de nombre Maria Isabel Gomez Quemp, fue bautizado en una iglesia de Santa Ana el 28 de abril de 1774, bajo los nombres de Manuel María Francisco, el nombre de “Carlos” se lo agregó el mismo futuro prócer cuando contrajo nupcias. Se presume que su padre fue el piloto mercante Fernando Alonso Piar y Lottyn. Tuvo dos hermanos: Felipe Piar y Juan Piar. Contrajo nupcias con María Marta Boom, el 8 de abril de 1798 en Willemstad, Curaçao. 


En torno a su origen se tejió una leyenda que lo hacía provenir de la unión secreta entre un príncipe de la Casa Braganza de Portugal, y una mantuana caraqueña de la familia Jerez de Aristeguieta. De procedencia humilde y perteneciente a la casta de los “pardos”, debió formarse dentro de las limitaciones impuestas por la sociedad colonial. 
Autodidacta, adquirió una sólida cultura y llegó a dominar varias lenguas: holandés,cantones,español, francés, inglés, papiamento de su isla natal, el patua o creole de Haití, y el guinés, lengua africana hablada en Curazao entre los esclavos.


"Manuel Piar"A los 23 años, manifestó su voluntad de ayudar a la Independencia de Venezuela y participó en la Conspiración de Gual y España, sofocada en 1797. Huyendo de Venezuela, comandó un buque haitiano a las órdenes de los generales Jean Jacques Dessalines, Alexandre Petion y Chris Brown. En enero de 1807 se halla en Haití, integrando el proceso revolucionario de esa isla y comandando un buque de guerra. 

Su experiencia militar e inclinación por la libertad, lo hacen ponerse al servicio de la Independencia de Venezuela luego de los sucesos del 19 de abril de 1810, iniciando su carrera en la Armada. Con Miranda sirve a la República como alférez de Navío, tomando parte en acciones en Puerto Cabello y en el combate de Sorondo, en Guayana en 1812. A la caída de la Primera República, se refugió en Trinidad. Con el grado de coronel, firma el “Acta de Chacachacare”, por grupo de patriotas liderado por el general Santiago Mariño; y será uno de los militares más exitosos en la segunda etapa de la independencia.

 Posteriormente forma parte de la expedición libertadora que desembarca en Güiria (Enero de 1813). El 20 de marzo de 1813 defiende Maturín ante el ataque del gobernador de la provincia de Cumaná, Lorenzo Fernández de la Hoz; el 11 de abril durante el asedio de los comandantes realistas Remigio Bobadilla y Antonio Zuazola; y por último, el 25 de mayo de los intentos del general Domingo Monteverde. Liberado el oriente del país de las fuerzas españolas, regresa a su vida de marino y organiza la primera escuadrilla de Venezuela, con la cual derrota a los buques enemigos entre Puerto Francés y Chuspa (18.11.1813) y establece el bloqueo maritimo de Puerto Cabello, en combinación con el sitio terrestre impuesto por el Libertador. 

El 16 de octubre de 1814 fue derrotado por las tropas de José Tomás Boves, en la sabana de El Salado, frente a Cumaná. En 1816 derrota al general Francisco Tomás Morales en la batalla de El Juncal (27 de septiembre). De allí Piar dirige a su ejército hacia el sur donde junto con las fuerzas de Manuel Cedeño inician la Campaña de Guayana para dar comienzo a las operaciones de liberación de aquella provincia. A principios de 1817 puso sitio a la ciudad de Angostura. El 11 de abril de ese año vence al brigadier Miguel de la Torre, en la Batalla de San Félix o Chirica 

 El 8 de mayo de 1817 acepta Piar los postulados del Congreso de Cariaco, los cuales planteaban la eliminación de la Jefatura única del Libertador y lo enfrentaban a éste. Como consecuencia de esto, fue privado del mando de las tropas por orden de Bolívar; por lo que decidió solicitar su retiro del ejército (con el grado de General en Jefe), que le fue concedido el 30 de junio de 1817.

Finalmente, es apresado por Manuel Cedeño en Aragua de Maturín el 28 de septiembre de 1817, acusado de recorrer los campos militares buscando poner a las tropas en contra de la dirección blanca y mantuana; siendo conducido al Cuartel General de Angostura, donde fue sometido a juicio. El Consejo de Guerra que se le formó, estaba integrado por su coterráneo el almirante Luis Brión (presidente); los generales de brigada Pedro León Torres y José Antonio Anzoátegui; los tenientes coroneles Judas Tadeo Piñango y Francisco Conde (vocales) y el Capitán José Ignacio Pulido (secretario).

El general de brigada Carlos Soublette fue el Fiscal Acusador y el teniente coronel Fernando Galindo el defensor. El 15 de octubre de ese mismo año, el Consejo de Guerra sentenció al general Piar a la pena capital por los delitos de insubordinación, deserción, sedición y conspiración. Simón Bolívar, confirmó la sentencia sin degradación. El 16 de octubre de 1817, a las 05:00 pm, fue fusilado el General en Jefe Manuel Piar, frente al muro del costado Occidental de la catedral de Angostura e inhumado en el cementerio de El Cardonal, se desconoce dónde en la actualidad se encuentran sus restos.

De este venezolano hay mucho que contar y buscar la mayor claridad en su proceso y aporte histórico, la octava estrella de la bandera, la supuesta relación con el Libertador Simón Bolivar, ya que se dice, que al Libertador proceder con el fusilamiento del Piar, expreso “he derramado mi propia sangre…”, pues se supone que uno de los vínculos es que eran hermanos, por parte de padre, pero parte de eso lo segiremos .


 Cortesía de: http://www.iconosdevenezuela.com/

Cruz María Salmerón Acosta

Cruz María Salmerón Acosta

El solitario de la cima de Manicuare

María Cristina Solaeche

Cruz María Salmerón Acosta (Manicuare, estado Sucre, Venezuela, 3/1/1892 - 30-7-1929): “el poeta del martirio”, “el poeta milagroso”, “el paradigma literario de Araya”, “el Hijo Santo de Manicuare”, “el poeta de la resignación”.

"Casa donde vivió Cruz Salmeron Acosta"


El poeta Cruz María Salmerón Acosta nació en las áridas y salinas costas cumanesas del oriente venezolano el 3 de enero de 1892, en Guarataro, estado Sucre, Venezuela. En una ensenada donde estaba la hacienda de su padre, a pocos pasos del mar y a unos centenares de metros de Manicuare, prolongación de Araya, a orillas del Golfo de Cariaco, desde donde se divisa Cumaná, la capital. Un pueblo muy pobre, colmado de soledad, pescado y sal, donde las piedras son de ceniza y cal, la mayoría de las aves silenciosas y grisáceas y la vegetación escasa y espinosa; en una época de guerras internas y de autoritarismo institucionalizado, durante el gobierno de Juan Vicente Gómez.

“Manicuare es un puñado de mar, un puñado de gente y un puñado de tierra” (Víctor Salazar).
Allí transcurre su infancia, siempre a la orilla del agua o mar adentro, entre botes, peces y atarrayas. Porque fue eso, un niño y un adolescente sembrado en el mar, y un hombre a quien le naufragó el mar en la sangre. Un torturado poeta víctima del mal de Hansen (la lepra), dolencia que lo consumió desde su plena juventud hasta los 38 años de edad, cuando murió.
Desde la niñez, Cruz María se adueña del afecto de su pueblo, que lo supo comprender en sus juegos de cartas, caída y truco a los que era tan aficionado, sus cantos de malagueñas y corríos en las fiestas de la Cruz de Mayo y sus poesías. De boca de Mano Catire, folklórico personaje de Manicuare, escucha cuentos y leyendas, lo lleva de su mano a los puestos de los vigías sobre las colinas que bordean al golfo, le enseña sobre las peripecias de la pesca, el manejo del arpón, el canalete y el anzuelo, el garapiño y el remo, a manejar el timón, a tejer redes y lanzar atarrayas. La casa de los Salmerón-Acosta está en la calle Arismendi, llamada por el pueblo “la calle margariteña”, rememorando su pasado histórico, bordeando al río, y terminando en la Boca del Monte. Allí, de niño, estudia sus primeras letras como pupilo de las maestras Carlota y Petra González, y después, en la piragua Santa Ana, llega a Cumaná, muy lejos de su Manicuare (hoy día, a dos horas de un insoportable periplo terrestre), a realizar los estudios en la escuela de Pedro Luis Cedeño, en Toporo, calle de Cumaná hoy conocida como “calle de los telares”, “calle Cantaura” o “calle Cedeño”; los últimos grados los cursa en el Colegio Nacional de Cumaná, logrando culminar la primaria a los 12 años, en 1904. Estudia la secundaria en el Colegio Federal (hoy Liceo Antonio José de Sucre), a cargo de don José Silverio González, obteniendo el título de bachiller en filosofía y letras, en septiembre de 1910, a los 18 años de edad.
El mismo año 1910 ingresa a cursar ciencias políticas en la Universidad Central de Venezuela y en 1911, a los 19 años, escribe su primer soneto, “Cielo y mar”, cargado de gran intuición y fuerte premonición:
(...)
“Al extinguirse el último celaje,
Copio en mi alma el alma del paisaje
Azul de ensueño y verde de añoranza.
Y pienso con oscuro pesimismo,
Que mi ilusión está sobre un abismo
Y cerca de otro abismo mi esperanza”
dedicado a su entrañable amigo el insigne poeta José Antonio Ramos Sucre, paisano, contemporáneo, condiscípulo y compañero en la poesía y la tragedia. De esta época es la única fotografía que deja Cruz Salmerón, la de un joven muy bien parecido, de facciones fuertes y abundante cabellera oscura.
Su amor es Conchita Bruzual Serra, una mujer nativa de Cumaná a la que él llama “Cordera”, y para ella son la mayoría de sus emocionados poemas
(...)
“El colibrí de tu mirada riela
sobre el agua enturbiada de mis ojos,
y de tus célicas mejillas vuela
un crepúsculo rosa de sonrojos.

Hilo por hilo la ilusión devana
y urde sueños en fina filigrana
la araña de mi vaga fantasía.

Porque cuando me miras y te miro
sale volando tu alma en un suspiro
y embriagada de amor cae en la mía”.
Colaboró en publicaciones como: Satiricón, La U, Claros del Alba, Élite y Renacimiento, en Cumaná; El Universal y El Nuevo Diario, en Caracas, y Broche de Oro en colaboración con José Antonio Ramos Sucre.
En 1912, a los 20 años de edad, estudiando el segundo año de la carrera, comienza a sentir dolencias en los brazos y adormecimiento en las manos, acude a los médicos Felipe Guevara Rojas, para la época rector de la Universidad Central de Venezuela, y a Juan Iturbe, quienes lo examinan detenidamente. El diagnóstico es fatal, crudo, doloroso, el poeta había contraído el que la Biblia llama “inmundo mal”, “el mal de los malditos”, la lepra, y ser leproso era exponerse al asco y al desprecio, a que su propio pueblo lo execrara con gestos de repugnancia y terror al contagio.




Le aconsejaron los doctores regresar rápidamente a su tierra y que se escondiese, antes de que las autoridades sanitarias lo aislaran forzosamente condenándolo al Degredo, isla del Lago de Valencia donde funcionaba un hospital para enfermos contagiosos y un penitenciario. Según testimonio de su amigo Dionisio López Orihuela, Cruz Salmerón no se rindió inmediatamente, siguió estudiando y así completó dos años de la carrera, hasta 1913 cuando, cursando el tercer año, el dictador Juan Vicente Gómez clausura la universidad, y el poeta forzosamente regresa a su pueblo. El abanico de la tragedia ya se había desplegado en su vida; una hermana, Encarnación, muere al siguiente día de su regreso, su hermano Antoñico es asesinado por un jefe civil del pueblo, y el poeta, que aún no mostraba los estragos de la enfermedad, afrenta esta muerte y es encarcelado en Cumaná, sufriendo durante un año los rigores del presidio de entonces. Pero aún le quedarían 15 años, los más penosos de su existencia. Y su aislamiento voluntario durante esos años será en Manicuare, en una playa desolada que se encuentra después de atravesar las salinas de Araya, donde la historia mira al mar desde lo alto, con la misma lejanía que elige el pescador para divisar el cardumen.

“Un hombre atrapado en una maldición con el océano infinito y libre al frente” (Ramón Alberto Escalante).
Allí se refugia el poeta; en una casa construida especialmente para él, sobre una pequeña colina a la orilla de su mar. Una casita-reclusorio, de un solo cuarto, con una sencilla cama individual y una tina de cemento para que se bañe cuando la invalidez ya no le permita hacerlo en su océano. A partir de entonces, toda su poética estará sometida al doloroso marco de su vida, al ámbito de su propio sufrimiento. Será el lugar de su destierro físico y espiritual; hoy, la casa es conservada con esmero por los jóvenes del Centro Cultural Cruz Salmerón Acosta, y tiene un museo en el lugar donde sus padres vivieron, además, un liceo, una biblioteca, una parroquia, un municipio y unas canciones de Alí Primera llevan su nombre.
“La canción de Salmerón
el que la vida cambió
por un día de lluvia
porque su pueblo moría de sol”.
"Cruz Salmeron Acosta"


El poeta “logra”, pese a sus enormes sufrimientos físicos, a su brutal aislamiento, a su dolorosa y agobiante soledad, afrontar con resignación su desolada realidad, glorificando en vida la desintegración del cuerpo, cincelando el patrimonio de la muerte como una lápida en sus poemas. Se apasionará en los arpegios poéticos de su maestro Rubén Darío, de Nicaragua, en José Martí, de Cuba, los sonetos de Villaespesa y Valle-Inclán, de España; la poesía nocturnal de Silva, de Colombia, y admirará a los grandes estilistas de la literatura, Rodó, Díaz Rodríguez y D’Annunzio.

En 1923, cuando Cruz María tiene 21 años, otro poeta cumanés, Andrés Eloy Blanco, regresa triunfal a Venezuela con su Canto a España, entrando al Golfo de Cariaco en un buque que lo trae desde Madrid. Cruz Salmerón, desde su aislada ribera, le declama en voz alta su poema “Bienvenida” y se lo envía con un pescador de la localidad.
(...)
“Desde mi sombrío y eterno retiro,
Esta tarde, el buque donde viajas, miro,
Y sufro mirándote ante mi pasar,
Pues quiero y no logro dar unas palmadas
Con mis dolorosas manos mutiladas
Que ya ni la pluma pueden empuñar”.
(...)
Mas no es un solitario generacional en la literatura, es un admirador ferviente de la poesía medieval y de la renacentista castellana. Por ello, es de esperarse que su creación literaria no posea las características determinantes del movimiento modernista, que ya se iniciaba en Venezuela, tales como renovación métrica, léxico de efecto exotista, referencias a culturas lejanas, neologismos y la maravillosa orfebrería de la metáfora.
Su poesía se enmarca, en Venezuela, en la etapa de la transición del clásico a la modernidad. Sencillez con dimensión mística de la palabra, recreando la belleza sonora de antiguas tradiciones rítmicas en el verso, la religiosidad y el imaginario medieval; la ingenuidad, la candidez, y el hipérbaton tan característico de los períodos cortesanos de la literatura española del siglo XV y del barroco, que trastrueca el “orden normal de la frase”, con encabalgamientos frecuentes cortando la frase final inacabada de un verso y continuándola en el siguiente, herencias de la poesía del medioevo y del clasicismo renacentista. Claridad de estilo, plasticidad espontánea de las imágenes y fluidez del numen en el lírico estuche del soneto. Predominio de conceptos como tormento, esperanza, amor, pesimismo y muerte, lo acercan tardíamente con el romanticismo venezolano, siempre con la búsqueda religiosa como centro. Un dolor sin agresividad, sin ironía, sin sarcasmo, sin desconfianza, sin rebeldía y sin reproche, que asoma a los prerrafaelistas y nos recuerda este anónimo español del siglo XVI:
“No me mueve mi Dios, para quererte / El cielo que me tienes prometido / Ni me mueve el infierno tan temido / Para dejar por eso de ofenderte (...) No me tienes que dar porque te quiera: / Pues aunque lo que espero no esperara, / Lo mismo que te quiero te quisiera”.
La sencillez de sus epítetos: “claro cielo”, “dulce madre”, “tierna mujer” “fresca hierba”, “divina belleza”, “oscura noche”, “blanca luna”, “rosados sonrojos, “verde añoranza”... expresados en su elemental contingencia desvinculada del contingente, convertidos en imágenes místicas, lo identificarán de nuevo, con la herencia medieval y la tradición renacentista, en un deseo de entregarse a la “suprema voluntad”. Ráfagas de idealismo sobrevuelan en ruiseñores, alondras, cisnes... aves muy difícilmente vistos en Manicuare, en búsqueda de la divinidad, compartiendo con Rubén Darío sus solitarios árboles, su océano, su colina... tan vívidas en su existencia, revistiéndolos de su animosidad espiritual interior.
(...)
“Quiero cantar a tanta poesía
Que habla a los ojos, y a la mente encanta,
Pero la alondra de la musa mía
Aun sin querer solloza cuando canta”.
(...)
Para el “solitario de la cima de Manicuare”, la esencia, la fuente secreta de vida, el Grial, está en la mirada de la amada, y cuando para ella escribe, es un rezo para invocarla. La mujer amada, inspiradora de ensueños, su corazón como emblema de sentimientos
“Miróme ayer una mujer hermosa
Y su presencia me causó tortura,
Vi la herida más honda y dolorosa
Que he sufrido en mi vida de amargura
(...)
Y hoy tengo el corazón más adolorido
De vivir vanamente deseando
Sufrir de nuevo la mortal tortura,
De ser visto otra vez por la hermosura
Que con mirarme ayer me dejó herido
Y con no mirarme hoy, me está matando”.
Escribir poesía, para Cruz María Salmerón Acosta, es anhelar amor, orar, arrodillarse, pedir perdón, dejar de preguntarse el porqué, retumbando su voz entre las piedras, el papel y la orilla del mar.
Su obra cumbre, y la más conocida, el soneto:
Azul
Azul de aquella cumbre tan lejana
Hacia la cual mi pensamiento vuela
Bajo la paz azul de la mañana,
¡Color que tantas cosas me revela!

Azul que del cielo emana,
Y azul de este gran mar que me consuela,
Mientras diviso en él la ilusión vana
De la visión del ala de una vela.

Azul de los paisajes abrileños,
Triste azul de los líricos ensueños,
Que me calman los íntimos hastíos.

Sólo me angustias cuando sufro antojos
De besar el azul de aquellos ojos
Que nunca más contemplarán los míos”.
No hay cabida, en su poesía, para el tiempo vertiginoso, el espacio limitante, las desazones de la pasión; en ella es el aquí, sin cuestionamientos complejos, y el allí, la vida-no vida, y la muerte-no muerte. Apostar a abandonar la materia yaciendo en el templo del cuerpo. Cruz Salmerón yace, siempre yace en su templo interior, entre ritos medievales y ritmos prerrenacentistas, envolviendo su limitado mundo con mirada agónica y su idealismo con evasión, en la búsqueda de una imagen única de la divinidad.
“Se le estaba cayendo la carne a pedazos y el alma a versos” (Juan Santaella).
Durante el mes de julio de 1929, Manicuare sufre los estragos de una fuerte sequía, el ardiente sol castiga las polvorientas casas, las arenosas calles, los árboles y sus pájaros.
El poeta lacerado, desgarrando por primera vez en sus versos toda la dignidad de su rebeldía contenida, asfixiada por la enfermedad y su mística resignación, escribe
“Soy hombre porque soy libre,
Y soy libre porque he decidido
Someterme al rigor de un dolor interminable”.
Y el 30 de julio de 1929, en Manicuare, Cruz María Salmerón Acosta se confundió con aquel al que tantas veces le cantara... el azul de su mar... y… ese día… llovió en Manicuare; el recuerdo de aquella lluvia aún permanece en esa tierra, en los recuerdos de los más ancianos y en quienes anhelan preservar la memoria de este poeta.
“Mas no habré de cantarte, el sufrimiento
obliga a que mi alma el verso guarde;
hoy me siento tan triste y tan cobarde
que ya ni quiero echar mi canto al viento”.
Una recopilación de toda su obra lírica, sus sonetos, Fuente de amargura, con prefacio de Dionisio López Orihuela, se publicó por primera vez en 1952, volumen VI de las Ediciones Gratuitas por la Línea Aeropostal Venezolana.

Fuente: letralia.com

Armando Reverón

Nació en Caracas el 10 de mayo de 1889. Hijo de Julio Reverón Garmendia y Dolores Travieso Montilla.
En cuanto a la infancia de Reverón, se sabe por testimonios de la época, que a los pocos años de haber nacido en Caracas fue dado en crianza por su madre a un matrimonio de Valencia, los Rodríguez-Zucca. En la capital carabobeña, Reverón cursa primaria con los padres salesianos y da sus primeros pasos en la pintura de la mano de su tío, el pintor Ricardo Montilla, que con sus enseñanzas reafirma la vocación artística del muchacho.
Bajo el cuidado de los Rodríguez-Zucca, Reverón establece una estrecha relación con Josefina, hija de la pareja, a quien aprecia como a una verdadera hermana. Entre los 12 y 13 años, Reverón sufre de Tifus, lo que para muchos lo afectaría psíquicamente por el resto de su vida.


"Armando Reveron en su castillete"
En 1904, Reverón se muda a la casona donde nació Francisco de Miranda junto a su madre. Allí conoce al joven pintor César Prieto, quien lo convence de inscribirse en la Academia Nacional de Bellas Artes. Durante este período, Reverón viajaba de visita a Valencia, se reunía con Josefina Rodríguez-Zucca, con quien compartía sus obsesiones y sus inquietudes. En "Dama Tejiendo", Riverón la pinta en el jardín de la casa a la sombra de un níspero.
En 1910, instalado con su madre en una pensión de Torres a Matrices, Reverón disfruta de las ventas de frutas y legumbres, le apasiona la plaza del mercado, nacen sus naturalezas muertas. Al año siguiente, su rendimiento en la Academia Nacional de Bellas Artes merece la postulación de los profesores para una pensión de estudios en Europa. Su madre le ayuda a costear el viaje a Barcelona, España, en donde ingresa a la Escuela de Artes y Oficios y Bellas Artes, donde ya se encontraba su amigo Rafael Monasterios desde hacía un año. En el país ibérico recibe clases de colorido de Vicente Borrás Avella y Clemens le enseña dibujo. Reverón estudia el trabajo de Goya y el Greco. También se interesa por las obras de Velásquez.


"El castillete de Armando Reverón"


A finales de 1912, Reverón regresa a Venezuela. Pinta el retrato de Enrique Planchart. Tras una corta estadía vuelve a España. Se inscribe en la Academia de San Fernando de Madrid en los cursos de Antonio Muñoz Degrein y José Moreno Carbonero. Estando en París, acogido por Fournier y la esposa de éste, Clotilde Pietro de Daudat, Reverón rechaza las obras de los creadores que están boga en la ciudad.

Reverón regresó a Caracas en 1915 y conoce a Samys Mutzner, un pintor rumano de modestas cualidades que ejerce cierta influencia en su trabajo. Residenciado en la casa de su tía Pepita Reverón de Martínez Zozaya, se hace asiduo visitante del Círculo de Bellas Artes, fundado en 1912 por sus compañeros de la academia caraqueña, quienes a pesar de su anterior ausencia siguen considerándolo uno de ellos. Es el centro de atención de escritores y pintores, asombrados por su conocimiento de la obra de Lope de Vega, Calderón de la Barca y de todo el movimiento literario del Siglo de Oro español.
En el año de 1917, muere su hermana de crianza Josefina Rodríguez-Zucca. Hundido en una gran depresión, Reverón se refugia junto a su madre en una casa de Pilita a Mamey. Conoce al pintor ruso Nicolás Ferdinandov, y conoce a Juanita Mota una mujer humilde con la que comparte su vida. Reverón pinta los primeros paisajes que definirían su período azul.
En 1920, Reverón expone en los salones de la antigua Universidad Central de Venezuela. Un año después aparece "Paisaje de Macuto", un cuadro en el que Reverón comienza a mostrar un estilo propio, desprendiéndose de sus influencias.
En 1923, Reverón es víctima de una depresión cuando su amigo Ferdinandov decide marcharse a Curazao. Reverón vive una difícil situación económica, que apenas puede superar con una modesta ayuda de su madre.

"Armando Reverón y Juanita"


Hacia 1924, Reverón pinta "Fiesta en Caraballeda", una obra en la que el lienzo brinda su palidez como recurso plástico. "Playa con figura de mujer" consolida la expresividad del período. Su precaria situación económica no le permite usar el tren para viajar de La Guaira a Caracas, camina el trayecto cada vez que necesita viajar a la capital.
"Oleaje" y "Playa de Macuto" son las únicas obras que se le conocen en el año 1926. El siguiente año pinta "Juanita", el primer óleo en el que retrata a su fiel acompañante. Con "Luz tras mi enramada", Reverón lleva a los límites su delirio de la luz.
A principios de los 30's, Reverón aislado y a la caza de la luz, surgen sus primeros autorretratos. Alfredo Boulton organiza una exposición en el Ateneo de Caracas para ayudar al artista; sin embargo, se venden pocas obras.
En la segunda mitad de la década, Reverón trabaja con materiales de desecho que recupera en el Puerto de La Guaira; utiliza soportes de coleto, incorpora a su obra tonos marrones, definiendo el período sepia en la trayectoria del artista. Crea sus muñecas para que ocupen el lugar de modelos que ya no puede pagar. Cerca de El Castillete, el artista construye un racho para alojar a su madre, anciana y enferma. Juanita se encarga de los cuidados de doña Dolores.
El 2 de enero de 1942; muere doña Dolores; su madre. Reverón se sumerge en un profundo dolor y sufre un desequilibrio mental. Armado es atendido por el doctor Báez Finol. Dos meses después se recupera y vuelve a pintar.
En 1949, con la ayuda de Alejandro Otero, Reverón expone en el Taller Libre de Arte. Dos años después, presenta su tercera exposición individual en el Centro Venezolano Americano. El Salón Oficial de Arte Venezolano le otorga en 1953 el Premio Nacional de Pintura, el primer reconocimiento a su obra.
Al año siguiente, Reverón se refugia en El Castillete, retraído, solitario ante los ojos de la gente, siempre acompañado por sus muñecas y por un incondicional oyente, de luz y aire, que lo acompaña en sus recorridos por la playa. El artista es llevado nuevamente al sanatorio del doctor Báez Finol y fallece el 17 de septiembre de 1954. 


 Cortesía de: http://www.liderazgoymercadeo.com/

William Wallace (1272 – 1305)

En una geografía tan dura como la escocesa, y más aún en épocas de la terrible dominación inglesa, la dureza en el carácter de los Highlanders (habitantes de las tierras altas) no es algo que debiera extrañar.

Entre todos ellos, si tuviesemos que destacar a una persona tendría que ser, indudablemente a Sir William Wallace.
Nacido en Elderslie, localidad cercana a Glasgow (otros creen que nació en Paisley, Renfrew, Escocia), la fecha exacta queda tambien envuelta en brumas: unos la situan el 31 de enero del año 1272, otros un par de años mas temprano.

Fue el segundo hijo de Sir Malcolm Wallace, un noble menor convertido en granjero. Mientras William Wallace cumplía su segundo aniversario, el 18 de agosto Inglaterra celebraba la coronación de Eduardo I, un hombre alto y despiadado apodado Pataslargas por su enorme estatura.
Muerto el Rey ecsocés y muerta La Damisela Noruega, heredera al trono, Eduardo I ve en ello su oportunidad para tomar el control de Escocia.

"William Wallace"Mientras tanto, William Wallace no perdía el tiempo y ganaba en estatura y agilidad. Llegando a medir 6 pies y 7 pulgadas de altura, dotado de una espesa cabellera castaña rojiza William poseía enorme fuerza. 

Pero tamnbién demostró tener un buen intelecto y pudo haber sido un buen clérigo (recordemos que en aquellos tiempos, los segundos hijos no heredaban tierra alguna y se veían obligados a cobijarse bajo el rico manto de la Iglesia para subsistir).Estudió idiomas, historia, matemáticas, filosofía y artes bajo la tutela de sus tíos. A los 17 años se reunió por breve tiempo con sus padres. 

William Wallace, como amante era un hombre de armas tomar, y su gusto por las féminas muchas veces pusieron su vida en peligro. Pero cuando conoció a Marion Braidfute, la heredera de 18 años del noble Hugo Braidfute de Lamington, Willy encontró la horma de su zapato.

William y Marion nunca se casaron, dado que él opinaba que un guerrero nunca debía estar atado. Sin embargo, de esa relación nació una niña. Poco después del parto, Marion fue asesinada por los ingleses, quedando la niñita a cargo de la familia de Marion.
Para entonces el pretendiente escocés al trono (John Balliol) se vio exiliado. Pataslargas exigía juramento de lealtad a los escoceses, y sir Ranald Craufud -abuelo paterno de William- tuvo que proteger a su hija Margaret y sus dos hijos menores mientras el padre de William Wallace y su hermano mayor se tuvieron que ir a refugiar al norte al no haber querido jurar lealtad al rey inglés. 

Ansioso de documentarse más sobre la historia de su país, William se fue bajo la tutela de su tío sacerdote que estaba en Dundee, y fue ahí que conoció al monje benedictino John Blair, quien posteriormente sería el capellán de las tropas insurrectas de Wallace.
Con su padre y hermano mayor huyendo en el norte, William Wallace tuvo que hacerse cargo del mantenimiento de su familia. 

La guerra civil se aproximaba en Escocia. En 1291 el padre de William Wallace muere en una emboscada, lo cual afianza más el odio que sentirá por los igleses. Dejando a su hermano mayor a cargo de la familia, Wallace opta por tomar cartas en el asunto de parar los abusos ingleses contra los escoceses. 

Al matar, en defensa propia, a un joven llamado Selby, que era hijo de uno de los peores verdugos de los escoceses, las cosas empeoran pues pasa a ser buscado por la Ley. William y su madre huyeron a Dunfermline, pero el abuelo de Willy le hace comprender que era mejor dejar a Margaret con él.

No aceptó el tratado de sumisión a Inglaterra firmado en 1297 por los nobles escoceses y se hizo con diversas fortalezas inglesas situadas al norte del río Forth. Una vez constituía una fuerza lo suficientemente cohesionada para entrar en combate, Wallace se adjudica, el 11 de septiembre de 1297 una victoria importante en la batalla sobre el Puente Stirling, al vencer a las tropas inglesas que buscaban cruzar el río Forth. Cuenta la leyenda que cuando gano la batalla mató al comandante inglés, le despellejó y se hizo un cinturón con él y como le sobro piel rodeo la empuñadura de su espada con ella. 

Por su triunfo, fue elegido para el cargo de regente. Envalentonados, muchos escoceses se suman al nuevo ejercito para hacer frente a la inminente invasión inglesa, la cual se produce en el año 1298, encabezados por el propio Rey de Inglaterra, Eduardo I.
El 22 de julio de 1298, tropas inglesas y escocesas se enfrenta en Falkirk, recayendo la victoria en el ejército inglés. producto de esta derrota, William Wallace se ve obligado a ocultarse durante los siguientes 7 años, eso si, sin dejar de llevar a cabo una especie de guerra de guerrillas que puso a los ingleses al borde de la locura. 

En numerosas ocasiones lo dieron por muerto,pero reaparecía para despojar a algún noble inglés de sus pertenencias o a quemarle sus cosechas. Incluso llego a vivir un tiempo en Francia.
En 1304, habiendo nuevo rey en Escocia, se habia dado una amnistía para aquellos que habían ayudado a Wallace, quien fué capturado el 3 de agosto de 1305. Una versión afirma que el culpable de su captura fue un escocés llamado Ralph Rae, quien le delató para poder salir libre. Otras versiones dan cuenta de Sir John de Menteith, un escocés que le habría capturado cerca de Glasgow. Lo cierto es que William Wallace es capturado y llevado a Londres donde es realizado, a pedido de Pataslargas, su infame jucio.

El 23 de agosto lo llevaron a Westminster Hall, donde lo acusaron de asesinato, inmoralidad, blasfemia y hasta traición al rey. Wallace afirmó nunca haber jurado lealtad a Pataslargas, por lo cual no era traidor. Pese a ello, no pudo evitar el veredicto que le condenada a muerte. La ejecución se realizaría en es emismo momento, siendo llevado a las afueras.

Allí le ataron a unos caballos para ser llevado al campo aledaño al Hospital de San Bartolomé. Una muchedumbre se aglomeró para presenciar el sangriento show de ver a Willy primero colgado hasta la inconsciencia, luego lo amarraron, le cortaron las menudencias, le abrieron el abdomen para sacarle los intestinos y quemarlos delante de él.
Por último, procedieron a su decapitación.

La cabeza del caudillo fue puesta en una estaca en el puente de Londres, su corazón fue enviado a Escocia, y su cuerpo fue descuartizado para enviar un trozo a cada rincón del reino para que sirviera de ejemplo.


Cortesía de: http://www.belonweb.com/viajes/

El pueblo de Escocia considera a William Wallace como el salvador de su nación. Pero hay detalles del guerrero conocido como “Corazón Valiente” que son más ficción que historia. 11 de septiembre de 1997, los ciudadanos escoceses votan en un referéndum para apoyar la creación de un nuevo parlamento escocés, algo que no han tenido en 300 años. Un Parlamento propio luego de siglos de dominación inglesa. Un motivo de tales esfuerzos es el resurgimiento del orgullo escocés, estimulado por la película Corazón Valiente de Mel Gibson que narra la historia del héroe nacional de Escocia, William Wallace. ¿Cómo pudo contribuir un hombre muerto hace más de 700 años a un golpe político sin violencia en la Europa del siglo XX? ¿Fue este hombre o su mito la motivación detrás de los cambios? EL NACIMIENTO DE UN HEROE Año 1286, Escocia era una nación libre y pacífica, el monarca Alejandro III había reinado en una conservadora sociedad feudal durante 37 años. Su país prosperaba gracias al comercio de lana con Europa. Una noche de marzo de 1286, bajo negras nubes de tormenta, Alejandro debió asistir a una reunión con sus consejeros en el castillo de Edimburgo. Ansioso por pasar la noche con su joven esposa Yolanda, a pesar de las súplicas para que no lo hiciera, se arriesgó a tomar un atajo por peligrosos riscos en donde perdería la vida trágicamente. Tras su muerte, Alejandro sólo dejó una heredera directa, su nieta Margaret, de 3 años, conocida como “la doncella de Noruega”. Pero en 1290 la doncella murió en una isla remota en ruta a un nuevo reino. En Escocia no había heredero alguno al trono, sus líderes debieron mirar varias generaciones atrás en busca de descendientes de algún antiguo rey de Escocia lo cual inició una ardua lucha por el trono. Catorce hombres alegaron tener derecho al trono. Había dos contendientes principales: John Balliol y Robert Bruce, ambos de familias igualmente prominentes. La amenaza de guerra civil asechaba en el otoño de 1290, en medio de tan tensa situación surgió el entonces rey de Inglaterra Eduardo I, quién se presentó como el hombre que podía elegir al nuevo gobernante de Escocia… era como la incursión de un león en un rebaño de ovejas. Eduardo I, también conocido como “Longshanks” que significa Zanquilargo o Piernas Largas por su gran estatura, había encabezado sin piedad la expansión del reino de Inglaterra para conquistar Gales, no había mostrado mayor interés en Escocia pero vislumbró una gran oportunidad para anexarse otra nación. Mayo de 1291, Eduardo exigió que todos los pretendientes al trono debían antes reconocerlo como el supremo líder y a quien deberían servir. Por temor al ejército de Eduardo, los escoceses accedieron. Luego, comenzaron las largas deliberaciones del rey inglés. El 12 de noviembre de 1292 eligió a John Balliol como el nuevo rey. Eduardo I En 1294, Eduardo amenazó con involucrar a los nobles escoceses en su nueva guerra contra Francia. Posteriormente, a finales de 1295, los nobles escoceses acudieron al enemigo de Eduardo, al rey Felipe IV de Francia, en busca de ayuda. Escocia y Francia negociaron un tratado a sabiendas de que el rey inglés lo consideraría como un acto de guerra. Los escoceses ratificaron el tratado en febrero de 1296 y de inmediato formaron un ejército para invadir el norte de Inglaterra. En respuesta, Eduardo, a sus 58 años, llevó sus fuerzas a una de las principales ciudades de Escocia. Su ejército atacó sin piedad alguna matando a hombres, mujeres y niños y arrojando sus cuerpos al mar. El ejército escocés se enfrentó al inglés el 27 de abril de 1296. Fue diezmado, lo que dejó a Escocia totalmente indefensa. El ejército de Eduardo llegó al norte y así Escocia dejó de ser un país independiente. El rey John fue capturado, llevado ante el monarca inglés y obligado a renunciar al trono y al tratado con Francia. El emblema real le fue literalmente arrancado de sus vestiduras y fue encerrado en la Torre de Londres. Eduardo también se adueño de la roca del destino, la histórica roca sobre la que los reyes escoceses tradicionalmente comenzaban su reinado. Sin embargo, no todos los escoceses accedieron a someterse. En la primavera de 1297, comenzaron a producirse rebeliones en toda Escocia. Al nordeste, Adrew Murray, héroe de una noble familia, logró reunir un ejército. Al sudoeste, varios nobles prominentes se congregaron para iniciar una rebelión y entre ellos estaba Robert Bruce, el nieto de 22 años de uno de los pretendientes originales al trono. Aunque los nobles capitularon antes de comenzar la batalla, sus tácticas dilatorias permitieron que se formara otro grupo de rebeldes que se ocultaba en los espesos bosques de Celkirk. Este grupo de guerrilleros, pobremente vestidos, no era liderado por un noble sino por un desconocido plebeyo: William Wallace. LA BATALLA POR LA LIBERTAD En 1296, el ejército inglés diezmó al ejército escocés y continuó su guerra contra los franceses. Para financiar la guerra Eduardo les cobraba impuestos a los escoceses y los reclutaba en su ejército. Luego, en la primavera de 1297, surgió un nuevo héroe del crepúsculo de los campos escoceses, William Wallace, era un hombre envuelto en el misterio. La leyenda William Wallace, tal como se conoce hoy, es en gran parte trabajo del poeta Blind Harry (Harry el ciego). Harry escribió en la década de 1470, más de 150 años después de la muerte de Wallace. Viajó de pueblo en pueblo narrando y cantando relatos del héroe escoses a cambio de comida y dinero. Para redactar su épico poema de Wallace, Blind Harry recolectó diversos relatos y cantares de tradición oral y los compiló en una vibrante y maravillosa obra en la que se enaltecía el inmenso valor de este hombre a la hora de combatir a los ingleses. Historiadores y estudiosos aún discuten hoy en día acerca de cuánto del poema de Harry es creíble. De acuerdo a Blind Harry, el aguacil inglés de Lanark mató a la esposa de Wallace, quien no tiene nombre. Escritos posteriores le dan a su esposa el nombre de Marion Braidfute. De allí se infiere que Wallace mató al alguacil y luego se alzó contra los ingleses debido a la muerte de su esposa. Sin embargo, no existen evidencias sólidas de que Wallace haya tenido relación alguna con Marion Braidfute ni de que la venganza fuera el motivo para matar al aguacil de Lanark. De hecho, no se sabe casi nada con certeza de la vida de William Wallace antes de que matara al alguacil ni siquiera de cuándo y dónde nació. Muchos escoceses piensan que nació cerca de 1270, Blind Harry señala que el padre de William era Sir Malcom Wallace de una familia de pequeños terratenientes que llegaron a Escocia en el siglo XII. Sin embargo, un reciente y sorpresivo hallazgo demuestra que Blind Harry estaba errado acerca de los orígenes de este guerrero. En 1998, un investigador de Glasgow terminó su estudio a fondo del sello personal de Wallace, incluso del reverso no visto por mucho tiempo. Entre otros símbolos se revela el del arquero, lo que podría decir que este era militar o tal vez un simple cazador. Siendo el hijo menor, Wallace no podía heredar las tierras de la familia, debía abrirse camino por sí sólo en el mundo. Sus actos posteriores indican que fue bien educado. Algunos historiadores sugieren que fue educado en la abadía de Paisley y que era un hombre muy instruido para su época, hablaba varios idiomas, entre ellos francés, inglés y latín. Sin embargo, las duras circunstancias de su época pudieron haberlo convertido en un forajido de los caminos. Existe cierto relato de 1296 que se refiere a un tal William Wallace, ladrón, que podría haber sido o no el mismo hombre. Muchos historiadores y cronistas coinciden en que era un hombre de gran estatura aunque no existe retrato alguno de esa época. Su supuesta espada, guardada en un castillo de Escocia durante 550 años, mide 1,65 mts. de longitud.

Artículo publicado en MysteryPlanet.com.ar: William Wallace, la historia real de Corazón Valiente http://www.mysteryplanet.com.ar/site/?p=301
El pueblo de Escocia considera a William Wallace como el salvador de su nación. Pero hay detalles del guerrero conocido como “Corazón Valiente” que son más ficción que historia. 11 de septiembre de 1997, los ciudadanos escoceses votan en un referéndum para apoyar la creación de un nuevo parlamento escocés, algo que no han tenido en 300 años. Un Parlamento propio luego de siglos de dominación inglesa. Un motivo de tales esfuerzos es el resurgimiento del orgullo escocés, estimulado por la película Corazón Valiente de Mel Gibson que narra la historia del héroe nacional de Escocia, William Wallace. ¿Cómo pudo contribuir un hombre muerto hace más de 700 años a un golpe político sin violencia en la Europa del siglo XX? ¿Fue este hombre o su mito la motivación detrás de los cambios? EL NACIMIENTO DE UN HEROE Año 1286, Escocia era una nación libre y pacífica, el monarca Alejandro III había reinado en una conservadora sociedad feudal durante 37 años. Su país prosperaba gracias al comercio de lana con Europa. Una noche de marzo de 1286, bajo negras nubes de tormenta, Alejandro debió asistir a una reunión con sus consejeros en el castillo de Edimburgo. Ansioso por pasar la noche con su joven esposa Yolanda, a pesar de las súplicas para que no lo hiciera, se arriesgó a tomar un atajo por peligrosos riscos en donde perdería la vida trágicamente. Tras su muerte, Alejandro sólo dejó una heredera directa, su nieta Margaret, de 3 años, conocida como “la doncella de Noruega”. Pero en 1290 la doncella murió en una isla remota en ruta a un nuevo reino. En Escocia no había heredero alguno al trono, sus líderes debieron mirar varias generaciones atrás en busca de descendientes de algún antiguo rey de Escocia lo cual inició una ardua lucha por el trono. Catorce hombres alegaron tener derecho al trono. Había dos contendientes principales: John Balliol y Robert Bruce, ambos de familias igualmente prominentes. La amenaza de guerra civil asechaba en el otoño de 1290, en medio de tan tensa situación surgió el entonces rey de Inglaterra Eduardo I, quién se presentó como el hombre que podía elegir al nuevo gobernante de Escocia… era como la incursión de un león en un rebaño de ovejas. Eduardo I, también conocido como “Longshanks” que significa Zanquilargo o Piernas Largas por su gran estatura, había encabezado sin piedad la expansión del reino de Inglaterra para conquistar Gales, no había mostrado mayor interés en Escocia pero vislumbró una gran oportunidad para anexarse otra nación. Mayo de 1291, Eduardo exigió que todos los pretendientes al trono debían antes reconocerlo como el supremo líder y a quien deberían servir. Por temor al ejército de Eduardo, los escoceses accedieron. Luego, comenzaron las largas deliberaciones del rey inglés. El 12 de noviembre de 1292 eligió a John Balliol como el nuevo rey. Eduardo I En 1294, Eduardo amenazó con involucrar a los nobles escoceses en su nueva guerra contra Francia. Posteriormente, a finales de 1295, los nobles escoceses acudieron al enemigo de Eduardo, al rey Felipe IV de Francia, en busca de ayuda. Escocia y Francia negociaron un tratado a sabiendas de que el rey inglés lo consideraría como un acto de guerra. Los escoceses ratificaron el tratado en febrero de 1296 y de inmediato formaron un ejército para invadir el norte de Inglaterra. En respuesta, Eduardo, a sus 58 años, llevó sus fuerzas a una de las principales ciudades de Escocia. Su ejército atacó sin piedad alguna matando a hombres, mujeres y niños y arrojando sus cuerpos al mar. El ejército escocés se enfrentó al inglés el 27 de abril de 1296. Fue diezmado, lo que dejó a Escocia totalmente indefensa. El ejército de Eduardo llegó al norte y así Escocia dejó de ser un país independiente. El rey John fue capturado, llevado ante el monarca inglés y obligado a renunciar al trono y al tratado con Francia. El emblema real le fue literalmente arrancado de sus vestiduras y fue encerrado en la Torre de Londres. Eduardo también se adueño de la roca del destino, la histórica roca sobre la que los reyes escoceses tradicionalmente comenzaban su reinado. Sin embargo, no todos los escoceses accedieron a someterse. En la primavera de 1297, comenzaron a producirse rebeliones en toda Escocia. Al nordeste, Adrew Murray, héroe de una noble familia, logró reunir un ejército. Al sudoeste, varios nobles prominentes se congregaron para iniciar una rebelión y entre ellos estaba Robert Bruce, el nieto de 22 años de uno de los pretendientes originales al trono. Aunque los nobles capitularon antes de comenzar la batalla, sus tácticas dilatorias permitieron que se formara otro grupo de rebeldes que se ocultaba en los espesos bosques de Celkirk. Este grupo de guerrilleros, pobremente vestidos, no era liderado por un noble sino por un desconocido plebeyo: William Wallace. LA BATALLA POR LA LIBERTAD En 1296, el ejército inglés diezmó al ejército escocés y continuó su guerra contra los franceses. Para financiar la guerra Eduardo les cobraba impuestos a los escoceses y los reclutaba en su ejército. Luego, en la primavera de 1297, surgió un nuevo héroe del crepúsculo de los campos escoceses, William Wallace, era un hombre envuelto en el misterio. La leyenda William Wallace, tal como se conoce hoy, es en gran parte trabajo del poeta Blind Harry (Harry el ciego). Harry escribió en la década de 1470, más de 150 años después de la muerte de Wallace. Viajó de pueblo en pueblo narrando y cantando relatos del héroe escoses a cambio de comida y dinero. Para redactar su épico poema de Wallace, Blind Harry recolectó diversos relatos y cantares de tradición oral y los compiló en una vibrante y maravillosa obra en la que se enaltecía el inmenso valor de este hombre a la hora de combatir a los ingleses. Historiadores y estudiosos aún discuten hoy en día acerca de cuánto del poema de Harry es creíble. De acuerdo a Blind Harry, el aguacil inglés de Lanark mató a la esposa de Wallace, quien no tiene nombre. Escritos posteriores le dan a su esposa el nombre de Marion Braidfute. De allí se infiere que Wallace mató al alguacil y luego se alzó contra los ingleses debido a la muerte de su esposa. Sin embargo, no existen evidencias sólidas de que Wallace haya tenido relación alguna con Marion Braidfute ni de que la venganza fuera el motivo para matar al aguacil de Lanark. De hecho, no se sabe casi nada con certeza de la vida de William Wallace antes de que matara al alguacil ni siquiera de cuándo y dónde nació. Muchos escoceses piensan que nació cerca de 1270, Blind Harry señala que el padre de William era Sir Malcom Wallace de una familia de pequeños terratenientes que llegaron a Escocia en el siglo XII. Sin embargo, un reciente y sorpresivo hallazgo demuestra que Blind Harry estaba errado acerca de los orígenes de este guerrero. En 1998, un investigador de Glasgow terminó su estudio a fondo del sello personal de Wallace, incluso del reverso no visto por mucho tiempo. Entre otros símbolos se revela el del arquero, lo que podría decir que este era militar o tal vez un simple cazador. Siendo el hijo menor, Wallace no podía heredar las tierras de la familia, debía abrirse camino por sí sólo en el mundo. Sus actos posteriores indican que fue bien educado. Algunos historiadores sugieren que fue educado en la abadía de Paisley y que era un hombre muy instruido para su época, hablaba varios idiomas, entre ellos francés, inglés y latín. Sin embargo, las duras circunstancias de su época pudieron haberlo convertido en un forajido de los caminos. Existe cierto relato de 1296 que se refiere a un tal William Wallace, ladrón, que podría haber sido o no el mismo hombre. Muchos historiadores y cronistas coinciden en que era un hombre de gran estatura aunque no existe retrato alguno de esa época. Su supuesta espada, guardada en un castillo de Escocia durante 550 años, mide 1,65 mts. de longitud.

Artículo publicado en MysteryPlanet.com.ar: William Wallace, la historia real de Corazón Valiente http://www.mysteryplanet.com.ar/site/?p=301
El pueblo de Escocia considera a William Wallace como el salvador de su nación. Pero hay detalles del guerrero conocido como “Corazón Valiente” que son más ficción que historia. 11 de septiembre de 1997, los ciudadanos escoceses votan en un referéndum para apoyar la creación de un nuevo parlamento escocés, algo que no han tenido en 300 años. Un Parlamento propio luego de siglos de dominación inglesa. Un motivo de tales esfuerzos es el resurgimiento del orgullo escocés, estimulado por la película Corazón Valiente de Mel Gibson que narra la historia del héroe nacional de Escocia, William Wallace. ¿Cómo pudo contribuir un hombre muerto hace más de 700 años a un golpe político sin violencia en la Europa del siglo XX? ¿Fue este hombre o su mito la motivación detrás de los cambios? EL NACIMIENTO DE UN HEROE Año 1286, Escocia era una nación libre y pacífica, el monarca Alejandro III había reinado en una conservadora sociedad feudal durante 37 años. Su país prosperaba gracias al comercio de lana con Europa. Una noche de marzo de 1286, bajo negras nubes de tormenta, Alejandro debió asistir a una reunión con sus consejeros en el castillo de Edimburgo. Ansioso por pasar la noche con su joven esposa Yolanda, a pesar de las súplicas para que no lo hiciera, se arriesgó a tomar un atajo por peligrosos riscos en donde perdería la vida trágicamente. Tras su muerte, Alejandro sólo dejó una heredera directa, su nieta Margaret, de 3 años, conocida como “la doncella de Noruega”. Pero en 1290 la doncella murió en una isla remota en ruta a un nuevo reino. En Escocia no había heredero alguno al trono, sus líderes debieron mirar varias generaciones atrás en busca de descendientes de algún antiguo rey de Escocia lo cual inició una ardua lucha por el trono. Catorce hombres alegaron tener derecho al trono. Había dos contendientes principales: John Balliol y Robert Bruce, ambos de familias igualmente prominentes. La amenaza de guerra civil asechaba en el otoño de 1290, en medio de tan tensa situación surgió el entonces rey de Inglaterra Eduardo I, quién se presentó como el hombre que podía elegir al nuevo gobernante de Escocia… era como la incursión de un león en un rebaño de ovejas. Eduardo I, también conocido como “Longshanks” que significa Zanquilargo o Piernas Largas por su gran estatura, había encabezado sin piedad la expansión del reino de Inglaterra para conquistar Gales, no había mostrado mayor interés en Escocia pero vislumbró una gran oportunidad para anexarse otra nación. Mayo de 1291, Eduardo exigió que todos los pretendientes al trono debían antes reconocerlo como el supremo líder y a quien deberían servir. Por temor al ejército de Eduardo, los escoceses accedieron. Luego, comenzaron las largas deliberaciones del rey inglés. El 12 de noviembre de 1292 eligió a John Balliol como el nuevo rey. Eduardo I En 1294, Eduardo amenazó con involucrar a los nobles escoceses en su nueva guerra contra Francia. Posteriormente, a finales de 1295, los nobles escoceses acudieron al enemigo de Eduardo, al rey Felipe IV de Francia, en busca de ayuda. Escocia y Francia negociaron un tratado a sabiendas de que el rey inglés lo consideraría como un acto de guerra. Los escoceses ratificaron el tratado en febrero de 1296 y de inmediato formaron un ejército para invadir el norte de Inglaterra. En respuesta, Eduardo, a sus 58 años, llevó sus fuerzas a una de las principales ciudades de Escocia. Su ejército atacó sin piedad alguna matando a hombres, mujeres y niños y arrojando sus cuerpos al mar. El ejército escocés se enfrentó al inglés el 27 de abril de 1296. Fue diezmado, lo que dejó a Escocia totalmente indefensa. El ejército de Eduardo llegó al norte y así Escocia dejó de ser un país independiente. El rey John fue capturado, llevado ante el monarca inglés y obligado a renunciar al trono y al tratado con Francia. El emblema real le fue literalmente arrancado de sus vestiduras y fue encerrado en la Torre de Londres. Eduardo también se adueño de la roca del destino, la histórica roca sobre la que los reyes escoceses tradicionalmente comenzaban su reinado. Sin embargo, no todos los escoceses accedieron a someterse. En la primavera de 1297, comenzaron a producirse rebeliones en toda Escocia. Al nordeste, Adrew Murray, héroe de una noble familia, logró reunir un ejército. Al sudoeste, varios nobles prominentes se congregaron para iniciar una rebelión y entre ellos estaba Robert Bruce, el nieto de 22 años de uno de los pretendientes originales al trono. Aunque los nobles capitularon antes de comenzar la batalla, sus tácticas dilatorias permitieron que se formara otro grupo de rebeldes que se ocultaba en los espesos bosques de Celkirk. Este grupo de guerrilleros, pobremente vestidos, no era liderado por un noble sino por un desconocido plebeyo: William Wallace. LA BATALLA POR LA LIBERTAD En 1296, el ejército inglés diezmó al ejército escocés y continuó su guerra contra los franceses. Para financiar la guerra Eduardo les cobraba impuestos a los escoceses y los reclutaba en su ejército. Luego, en la primavera de 1297, surgió un nuevo héroe del crepúsculo de los campos escoceses, William Wallace, era un hombre envuelto en el misterio. La leyenda William Wallace, tal como se conoce hoy, es en gran parte trabajo del poeta Blind Harry (Harry el ciego). Harry escribió en la década de 1470, más de 150 años después de la muerte de Wallace. Viajó de pueblo en pueblo narrando y cantando relatos del héroe escoses a cambio de comida y dinero. Para redactar su épico poema de Wallace, Blind Harry recolectó diversos relatos y cantares de tradición oral y los compiló en una vibrante y maravillosa obra en la que se enaltecía el inmenso valor de este hombre a la hora de combatir a los ingleses. Historiadores y estudiosos aún discuten hoy en día acerca de cuánto del poema de Harry es creíble. De acuerdo a Blind Harry, el aguacil inglés de Lanark mató a la esposa de Wallace, quien no tiene nombre. Escritos posteriores le dan a su esposa el nombre de Marion Braidfute. De allí se infiere que Wallace mató al alguacil y luego se alzó contra los ingleses debido a la muerte de su esposa. Sin embargo, no existen evidencias sólidas de que Wallace haya tenido relación alguna con Marion Braidfute ni de que la venganza fuera el motivo para matar al aguacil de Lanark. De hecho, no se sabe casi nada con certeza de la vida de William Wallace antes de que matara al alguacil ni siquiera de cuándo y dónde nació. Muchos escoceses piensan que nació cerca de 1270, Blind Harry señala que el padre de William era Sir Malcom Wallace de una familia de pequeños terratenientes que llegaron a Escocia en el siglo XII. Sin embargo, un reciente y sorpresivo hallazgo demuestra que Blind Harry estaba errado acerca de los orígenes de este guerrero. En 1998, un investigador de Glasgow terminó su estudio a fondo del sello personal de Wallace, incluso del reverso no visto por mucho tiempo. Entre otros símbolos se revela el del arquero, lo que podría decir que este era militar o tal vez un simple cazador. Siendo el hijo menor, Wallace no podía heredar las tierras de la familia, debía abrirse camino por sí sólo en el mundo. Sus actos posteriores indican que fue bien educado. Algunos historiadores sugieren que fue educado en la abadía de Paisley y que era un hombre muy instruido para su época, hablaba varios idiomas, entre ellos francés, inglés y latín. Sin embargo, las duras circunstancias de su época pudieron haberlo convertido en un forajido de los caminos. Existe cierto relato de 1296 que se refiere a un tal William Wallace, ladrón, que podría haber sido o no el mismo hombre. Muchos historiadores y cronistas coinciden en que era un hombre de gran estatura aunque no existe retrato alguno de esa época. Su supuesta espada, guardada en un castillo de Escocia durante 550 años, mide 1,65 mts. de longitud.

Artículo publicado en MysteryPlanet.com.ar: William Wallace, la historia real de Corazón Valiente http://www.mysteryplanet.com.ar/site/?p=301
El pueblo de Escocia considera a William Wallace como el salvador de su nación. Pero hay detalles del guerrero conocido como “Corazón Valiente” que son más ficción que historia. 11 de septiembre de 1997, los ciudadanos escoceses votan en un referéndum para apoyar la creación de un nuevo parlamento escocés, algo que no han tenido en 300 años. Un Parlamento propio luego de siglos de dominación inglesa. Un motivo de tales esfuerzos es el resurgimiento del orgullo escocés, estimulado por la película Corazón Valiente de Mel Gibson que narra la historia del héroe nacional de Escocia, William Wallace. ¿Cómo pudo contribuir un hombre muerto hace más de 700 años a un golpe político sin violencia en la Europa del siglo XX? ¿Fue este hombre o su mito la motivación detrás de los cambios? EL NACIMIENTO DE UN HEROE Año 1286, Escocia era una nación libre y pacífica, el monarca Alejandro III había reinado en una conservadora sociedad feudal durante 37 años. Su país prosperaba gracias al comercio de lana con Europa. Una noche de marzo de 1286, bajo negras nubes de tormenta, Alejandro debió asistir a una reunión con sus consejeros en el castillo de Edimburgo. Ansioso por pasar la noche con su joven esposa Yolanda, a pesar de las súplicas para que no lo hiciera, se arriesgó a tomar un atajo por peligrosos riscos en donde perdería la vida trágicamente. Tras su muerte, Alejandro sólo dejó una heredera directa, su nieta Margaret, de 3 años, conocida como “la doncella de Noruega”. Pero en 1290 la doncella murió en una isla remota en ruta a un nuevo reino. En Escocia no había heredero alguno al trono, sus líderes debieron mirar varias generaciones atrás en busca de descendientes de algún antiguo rey de Escocia lo cual inició una ardua lucha por el trono. Catorce hombres alegaron tener derecho al trono. Había dos contendientes principales: John Balliol y Robert Bruce, ambos de familias igualmente prominentes. La amenaza de guerra civil asechaba en el otoño de 1290, en medio de tan tensa situación surgió el entonces rey de Inglaterra Eduardo I, quién se presentó como el hombre que podía elegir al nuevo gobernante de Escocia… era como la incursión de un león en un rebaño de ovejas. Eduardo I, también conocido como “Longshanks” que significa Zanquilargo o Piernas Largas por su gran estatura, había encabezado sin piedad la expansión del reino de Inglaterra para conquistar Gales, no había mostrado mayor interés en Escocia pero vislumbró una gran oportunidad para anexarse otra nación. Mayo de 1291, Eduardo exigió que todos los pretendientes al trono debían antes reconocerlo como el supremo líder y a quien deberían servir. Por temor al ejército de Eduardo, los escoceses accedieron. Luego, comenzaron las largas deliberaciones del rey inglés. El 12 de noviembre de 1292 eligió a John Balliol como el nuevo rey. Eduardo I En 1294, Eduardo amenazó con involucrar a los nobles escoceses en su nueva guerra contra Francia. Posteriormente, a finales de 1295, los nobles escoceses acudieron al enemigo de Eduardo, al rey Felipe IV de Francia, en busca de ayuda. Escocia y Francia negociaron un tratado a sabiendas de que el rey inglés lo consideraría como un acto de guerra. Los escoceses ratificaron el tratado en febrero de 1296 y de inmediato formaron un ejército para invadir el norte de Inglaterra. En respuesta, Eduardo, a sus 58 años, llevó sus fuerzas a una de las principales ciudades de Escocia. Su ejército atacó sin piedad alguna matando a hombres, mujeres y niños y arrojando sus cuerpos al mar. El ejército escocés se enfrentó al inglés el 27 de abril de 1296. Fue diezmado, lo que dejó a Escocia totalmente indefensa. El ejército de Eduardo llegó al norte y así Escocia dejó de ser un país independiente. El rey John fue capturado, llevado ante el monarca inglés y obligado a renunciar al trono y al tratado con Francia. El emblema real le fue literalmente arrancado de sus vestiduras y fue encerrado en la Torre de Londres. Eduardo también se adueño de la roca del destino, la histórica roca sobre la que los reyes escoceses tradicionalmente comenzaban su reinado. Sin embargo, no todos los escoceses accedieron a someterse. En la primavera de 1297, comenzaron a producirse rebeliones en toda Escocia. Al nordeste, Adrew Murray, héroe de una noble familia, logró reunir un ejército. Al sudoeste, varios nobles prominentes se congregaron para iniciar una rebelión y entre ellos estaba Robert Bruce, el nieto de 22 años de uno de los pretendientes originales al trono. Aunque los nobles capitularon antes de comenzar la batalla, sus tácticas dilatorias permitieron que se formara otro grupo de rebeldes que se ocultaba en los espesos bosques de Celkirk. Este grupo de guerrilleros, pobremente vestidos, no era liderado por un noble sino por un desconocido plebeyo: William Wallace. LA BATALLA POR LA LIBERTAD En 1296, el ejército inglés diezmó al ejército escocés y continuó su guerra contra los franceses. Para financiar la guerra Eduardo les cobraba impuestos a los escoceses y los reclutaba en su ejército. Luego, en la primavera de 1297, surgió un nuevo héroe del crepúsculo de los campos escoceses, William Wallace, era un hombre envuelto en el misterio. La leyenda William Wallace, tal como se conoce hoy, es en gran parte trabajo del poeta Blind Harry (Harry el ciego). Harry escribió en la década de 1470, más de 150 años después de la muerte de Wallace. Viajó de pueblo en pueblo narrando y cantando relatos del héroe escoses a cambio de comida y dinero. Para redactar su épico poema de Wallace, Blind Harry recolectó diversos relatos y cantares de tradición oral y los compiló en una vibrante y maravillosa obra en la que se enaltecía el inmenso valor de este hombre a la hora de combatir a los ingleses. Historiadores y estudiosos aún discuten hoy en día acerca de cuánto del poema de Harry es creíble. De acuerdo a Blind Harry, el aguacil inglés de Lanark mató a la esposa de Wallace, quien no tiene nombre. Escritos posteriores le dan a su esposa el nombre de Marion Braidfute. De allí se infiere que Wallace mató al alguacil y luego se alzó contra los ingleses debido a la muerte de su esposa. Sin embargo, no existen evidencias sólidas de que Wallace haya tenido relación alguna con Marion Braidfute ni de que la venganza fuera el motivo para matar al aguacil de Lanark. De hecho, no se sabe casi nada con certeza de la vida de William Wallace antes de que matara al alguacil ni siquiera de cuándo y dónde nació. Muchos escoceses piensan que nació cerca de 1270, Blind Harry señala que el padre de William era Sir Malcom Wallace de una familia de pequeños terratenientes que llegaron a Escocia en el siglo XII. Sin embargo, un reciente y sorpresivo hallazgo demuestra que Blind Harry estaba errado acerca de los orígenes de este guerrero. En 1998, un investigador de Glasgow terminó su estudio a fondo del sello personal de Wallace, incluso del reverso no visto por mucho tiempo. Entre otros símbolos se revela el del arquero, lo que podría decir que este era militar o tal vez un simple cazador. Siendo el hijo menor, Wallace no podía heredar las tierras de la familia, debía abrirse camino por sí sólo en el mundo. Sus actos posteriores indican que fue bien educado. Algunos historiadores sugieren que fue educado en la abadía de Paisley y que era un hombre muy instruido para su época, hablaba varios idiomas, entre ellos francés, inglés y latín. Sin embargo, las duras circunstancias de su época pudieron haberlo convertido en un forajido de los caminos. Existe cierto relato de 1296 que se refiere a un tal William Wallace, ladrón, que podría haber sido o no el mismo hombre. Muchos historiadores y cronistas coinciden en que era un hombre de gran estatura aunque no existe retrato alguno de esa época. Su supuesta espada, guardada en un castillo de Escocia durante 550 años, mide 1,65 mts. de longitud.

Artículo publicado en MysteryPlanet.com.ar: William Wallace, la historia real de Corazón Valiente http://www.mysteryplanet.com.ar/site/?p=301
El pueblo de Escocia considera a William Wallace como el salvador de su nación. Pero hay detalles del guerrero conocido como “Corazón Valiente” que son más ficción que historia. 11 de septiembre de 1997, los ciudadanos escoceses votan en un referéndum para apoyar la creación de un nuevo parlamento escocés, algo que no han tenido en 300 años. Un Parlamento propio luego de siglos de dominación inglesa. Un motivo de tales esfuerzos es el resurgimiento del orgullo escocés, estimulado por la película Corazón Valiente de Mel Gibson que narra la historia del héroe nacional de Escocia, William Wallace. ¿Cómo pudo contribuir un hombre muerto hace más de 700 años a un golpe político sin violencia en la Europa del siglo XX? ¿Fue este hombre o su mito la motivación detrás de los cambios? EL NACIMIENTO DE UN HEROE Año 1286, Escocia era una nación libre y pacífica, el monarca Alejandro III había reinado en una conservadora sociedad feudal durante 37 años. Su país prosperaba gracias al comercio de lana con Europa. Una noche de marzo de 1286, bajo negras nubes de tormenta, Alejandro debió asistir a una reunión con sus consejeros en el castillo de Edimburgo. Ansioso por pasar la noche con su joven esposa Yolanda, a pesar de las súplicas para que no lo hiciera, se arriesgó a tomar un atajo por peligrosos riscos en donde perdería la vida trágicamente. Tras su muerte, Alejandro sólo dejó una heredera directa, su nieta Margaret, de 3 años, conocida como “la doncella de Noruega”. Pero en 1290 la doncella murió en una isla remota en ruta a un nuevo reino. En Escocia no había heredero alguno al trono, sus líderes debieron mirar varias generaciones atrás en busca de descendientes de algún antiguo rey de Escocia lo cual inició una ardua lucha por el trono. Catorce hombres alegaron tener derecho al trono. Había dos contendientes principales: John Balliol y Robert Bruce, ambos de familias igualmente prominentes. La amenaza de guerra civil asechaba en el otoño de 1290, en medio de tan tensa situación surgió el entonces rey de Inglaterra Eduardo I, quién se presentó como el hombre que podía elegir al nuevo gobernante de Escocia… era como la incursión de un león en un rebaño de ovejas. Eduardo I, también conocido como “Longshanks” que significa Zanquilargo o Piernas Largas por su gran estatura, había encabezado sin piedad la expansión del reino de Inglaterra para conquistar Gales, no había mostrado mayor interés en Escocia pero vislumbró una gran oportunidad para anexarse otra nación. Mayo de 1291, Eduardo exigió que todos los pretendientes al trono debían antes reconocerlo como el supremo líder y a quien deberían servir. Por temor al ejército de Eduardo, los escoceses accedieron. Luego, comenzaron las largas deliberaciones del rey inglés. El 12 de noviembre de 1292 eligió a John Balliol como el nuevo rey. Eduardo I En 1294, Eduardo amenazó con involucrar a los nobles escoceses en su nueva guerra contra Francia. Posteriormente, a finales de 1295, los nobles escoceses acudieron al enemigo de Eduardo, al rey Felipe IV de Francia, en busca de ayuda. Escocia y Francia negociaron un tratado a sabiendas de que el rey inglés lo consideraría como un acto de guerra. Los escoceses ratificaron el tratado en febrero de 1296 y de inmediato formaron un ejército para invadir el norte de Inglaterra. En respuesta, Eduardo, a sus 58 años, llevó sus fuerzas a una de las principales ciudades de Escocia. Su ejército atacó sin piedad alguna matando a hombres, mujeres y niños y arrojando sus cuerpos al mar. El ejército escocés se enfrentó al inglés el 27 de abril de 1296. Fue diezmado, lo que dejó a Escocia totalmente indefensa. El ejército de Eduardo llegó al norte y así Escocia dejó de ser un país independiente. El rey John fue capturado, llevado ante el monarca inglés y obligado a renunciar al trono y al tratado con Francia. El emblema real le fue literalmente arrancado de sus vestiduras y fue encerrado en la Torre de Londres. Eduardo también se adueño de la roca del destino, la histórica roca sobre la que los reyes escoceses tradicionalmente comenzaban su reinado. Sin embargo, no todos los escoceses accedieron a someterse. En la primavera de 1297, comenzaron a producirse rebeliones en toda Escocia. Al nordeste, Adrew Murray, héroe de una noble familia, logró reunir un ejército. Al sudoeste, varios nobles prominentes se congregaron para iniciar una rebelión y entre ellos estaba Robert Bruce, el nieto de 22 años de uno de los pretendientes originales al trono. Aunque los nobles capitularon antes de comenzar la batalla, sus tácticas dilatorias permitieron que se formara otro grupo de rebeldes que se ocultaba en los espesos bosques de Celkirk. Este grupo de guerrilleros, pobremente vestidos, no era liderado por un noble sino por un desconocido plebeyo: William Wallace. LA BATALLA POR LA LIBERTAD En 1296, el ejército inglés diezmó al ejército escocés y continuó su guerra contra los franceses. Para financiar la guerra Eduardo les cobraba impuestos a los escoceses y los reclutaba en su ejército. Luego, en la primavera de 1297, surgió un nuevo héroe del crepúsculo de los campos escoceses, William Wallace, era un hombre envuelto en el misterio. La leyenda William Wallace, tal como se conoce hoy, es en gran parte trabajo del poeta Blind Harry (Harry el ciego). Harry escribió en la década de 1470, más de 150 años después de la muerte de Wallace. Viajó de pueblo en pueblo narrando y cantando relatos del héroe escoses a cambio de comida y dinero. Para redactar su épico poema de Wallace, Blind Harry recolectó diversos relatos y cantares de tradición oral y los compiló en una vibrante y maravillosa obra en la que se enaltecía el inmenso valor de este hombre a la hora de combatir a los ingleses. Historiadores y estudiosos aún discuten hoy en día acerca de cuánto del poema de Harry es creíble. De acuerdo a Blind Harry, el aguacil inglés de Lanark mató a la esposa de Wallace, quien no tiene nombre. Escritos posteriores le dan a su esposa el nombre de Marion Braidfute. De allí se infiere que Wallace mató al alguacil y luego se alzó contra los ingleses debido a la muerte de su esposa. Sin embargo, no existen evidencias sólidas de que Wallace haya tenido relación alguna con Marion Braidfute ni de que la venganza fuera el motivo para matar al aguacil de Lanark. De hecho, no se sabe casi nada con certeza de la vida de William Wallace antes de que matara al alguacil ni siquiera de cuándo y dónde nació. Muchos escoceses piensan que nació cerca de 1270, Blind Harry señala que el padre de William era Sir Malcom Wallace de una familia de pequeños terratenientes que llegaron a Escocia en el siglo XII. Sin embargo, un reciente y sorpresivo hallazgo demuestra que Blind Harry estaba errado acerca de los orígenes de este guerrero. En 1998, un investigador de Glasgow terminó su estudio a fondo del sello personal de Wallace, incluso del reverso no visto por mucho tiempo. Entre otros símbolos se revela el del arquero, lo que podría decir que este era militar o tal vez un simple cazador. Siendo el hijo menor, Wallace no podía heredar las tierras de la familia, debía abrirse camino por sí sólo en el mundo. Sus actos posteriores indican que fue bien educado. Algunos historiadores sugieren que fue educado en la abadía de Paisley y que era un hombre muy instruido para su época, hablaba varios idiomas, entre ellos francés, inglés y latín. Sin embargo, las duras circunstancias de su época pudieron haberlo convertido en un forajido de los caminos. Existe cierto relato de 1296 que se refiere a un tal William Wallace, ladrón, que podría haber sido o no el mismo hombre. Muchos historiadores y cronistas coinciden en que era un hombre de gran estatura aunque no existe retrato alguno de esa época. Su supuesta espada, guardada en un castillo de Escocia durante 550 años, mide 1,65 mts. de longitud.

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